Mantener tu cinta de correr en buen estado es fundamental para prolongar su vida útil y disfrutar de entrenamientos seguros y silenciosos.
En esta guía, te explicamos qué mantenimiento necesita una cinta de correr, cómo lubricarla correctamente y qué otros cuidados básicos debes seguir.
1. La lubricación: el mantenimiento más importante de tu cinta de correr
La lubricación de la banda de correr es el cuidado más esencial. Su función es reducir la fricción entre la banda y la tabla, evitando el sobrecalentamiento del motor y el desgaste prematuro.
¿Qué pasa si no lubricas tu cinta de correr?
Aumento de consumo de corriente, con lo cual, la tarjeta y el motor funcionan a un régimen muy alto.
Deterioro prematuro de la banda y tabla.
Tirones durante la práctica del ejercicio o inestabilidad en la velocidad.
En pocas palabras: una cinta sin lubricar es una cinta que se estropeará antes.
¿Cada cuánto hay que lubricar la cinta de correr
Cada 200 horas de uso.
Cada 150 km recorridos.
Una vez al mes.
Recomendación 👉 Consulta el manual de usuario de tu modelo, ya que cada fabricante puede indicar un intervalo específico.
¿Cómo lubricar la cinta correctamente?
Realiza la lubricación al finalizar el último entrenamiento del día (nunca antes de comenzar, ya que el producto podría expulsarse durante el uso).
Levanta ligeramente la banda por un lateral.
Aplica el lubricante en el centro de la base, con movimientos uniformes.
Enciende la cinta a baja velocidad unos segundos para repartir el producto.
También puedes seguir los pasos que te dejamos en este vídeo.
2. Mantenimiento general: limpieza, estabilidad y cuidado diario
Además de la lubricación, es aconsejable realizar un mantenimiento básico de forma regular para conservar la estabilidad, limpieza y correcto funcionamiento del equipo.
Estabilidad y colocación
Coloca la cinta sobre una superficie nivelada para asegurar la estabilidad y equilibrio del motor.
Usa un protector de suelo para:
Evitar daños en la superficie
Reducir el ruido
Prolongar la vida útil de la cinta
Cada modelo tiene su protector recomendado, disponible en el apartado "Inseparables, cómpralo con".
Limpieza y cuidado diario
Después de cada entrenamiento, limpia con un trapo limpio y seco cualquier rastro de sudor de la cubierta, agarres, consola o tapiz.
Evita el uso de productos abrasivos.
Mantén la zona libre de polvo y humedad para evitar que se acumule suciedad en el motor o la banda.
Asegúrate de que la banda esté centrada, para un ejercicio seguro y evitar rozaduras o daños en la superficie de la cinta.
3. Ajustes técnicos que puedes hacer tú mismo
No necesitas ser técnico para mantener tu cinta a punto. Con unos ajustes sencillos puedes prevenir averías y prolongar su vida útil.
Lubricar el sistema de inclinación
Si tu cinta tiene sistema de inclinación motorizado o manual, es importante lubricar los mecanismos de elevación siguiendo las indicaciones del manual, para que se mantengan suaves y silenciosos.
También puedes seguir los pasos que te dejamos en este vídeo:
Tensar y centrar la banda
Con el uso, es normal que la banda se desplace hacia un lado, dependiendo de la forma de correr de cada usuario. Esto no se considera una avería, y puede corregirse fácilmente ajustando la tensión y el centrado.
Ajusta los tornillos de tensión siguiendo las instrucciones del manual.
Evita una tensión excesiva, ya que puede reducir la velocidad de la máquina o deformar la banda.
Si la banda “patina” o resbala, revisa la lubricación y tensión.
Te recomendamos el siguiente vídeo:
4. Asistencia y soporte técnico
Si necesitas asistencia adicional o tienes dudas específicas sobre tu modelo, no dudes en contactar con nuestro servicio de atención al cliente. ¡Estamos aquí para ayudarte a mantener tu equipo en perfecto estado!